Tras regresar de nuestra última aventura que comenzó en Chicago allá por Mayo del año pasado -concretamente el día en que Sergio cumplía 38 años-, y que nos llevó durante 3 intensas semana por la Costa Este de Estados Unidos, empezamos ya a pensar en lo que iba a ser nuestro siguiente viaje. Sí, somos así -sobre todo yo, Lidia- : no acabamos de comer y ya estamos pensando en lo que vamos a cenar… jeje…

Sobre la mesa pusimos un montón de opciones, todas ellas de lo más distintas entre sí: playa, ciudad, Asia, Europa,… No acabábamos de decidirnos, pero hubo sobre todo un par de cosas que nos ayudaron a decantarnos por un destino como el que finalmente elegimos: en primer lugar, no sé por qué, pero no nos apetecía un viaje largo en avión (ya veis qué tontería, pero lo creáis o no influyó mucho); y en segundo lugar, y sobresaliendo por encima de la anterior, estaba el tema económico. El gran viaje del 2016 se había salido “un pelín” de lo que en principio queríamos gastar, así que no quedaba otro remedio que, este año, ahorrar y recuperarnos en la medida de lo posible.
Total, que con estas premisas me puse a buscar y, si os soy sincera no recuerdo dónde ni cómo, descubrí Los Cotswolds, una zona al oeste de Londres que se extiende desde Stratford-upon-Avon (al norte) hasta Bath (al sur). Comencé a leer y  vi que en ella se sitúan dos de los pueblos que “luchan” por ser nombrados el pueblo más bonito de Reino Unido, cosa que ya de por sí llama la atención; después, comencé a fijarme en algo que hace única a esta zona: la distintiva piedra caliza color miel que durante años se ha empleado para construir casas de campo, mansiones, iglesias, pubs… y que hace que muchos de los sitios que se pueden ver aquí sean como de cuento. Eso, añadido a que en mi último viaje a Londres me quedé con ganas de más… ¡solo tenía que convencer a Sergio! Así que preparé un presupuesto por alto y se lo presenté “al jefe” que, he decir, no se lo pensó demasiado para aceptar. ¡Ya estaba! ¡¡¡Nos íbamos a la campiña inglesa!!!

A partir de ahí, la organización ya corrió por mi cuenta -y aún lo hace porque me faltan cositas-, y tras comprar los vuelos a Londres -directos desde Asturias lo cual lo hace mucho más cómodo-, preparé el itinerario. Tras muchos cambios, por diferentes motivos,  éste quedó definitivamente así:

Día 1: Llegamos a Londres, concretamente al aeropuerto de Heathrow, donde cogeremos el coche -ya reservado, of course- y comenzaremos la ruta, dirigiéndonos a nuestro primer punto base: un hotel en Chipping Campden. En este hotel nos quedaremos 3 noches y desde aquí, haremos distintas visitas a los pueblos de alrededor. He decir que este es uno de mis hoteles preferidos de todos los que vamos a usar (que serán varios, a cual más British); ¿sabéis por qué? Entre otras cosas… ¡por la bañera de la habitación! ¡Jajajaja!

(foto de www.theebringtonarms.co.uk)

Día 2: Nos vamos un poquito al norte a conocer una de las localidades más nombradas en el mundo gracias a su famoso vecino: nada más y nada menos que William Shakespeare. Nos vamos a Stratford-upon-Avon, lugar de nacimiento del escritor británico por antonomasia. Hay muchísimas cosas que ver aquí, prácticamente todas ellas relacionada con el bardo. Y como nosotros somos unos enamorados de la literatura y de la Historia, no podíamos dejar la ocasión de conocer este lugar.

(foto de www.stratford-upon-avon.co.uk)

Día 3: Haremos una ruta, con tranquilidad, sin apurarnos y disfrutándolo, por otros pueblos cercanos a nuestro hotel. Entre ellos, Moreton-in-Marsh, Stow-on-the-Wold, Lower Slaughter o Bourton-on-the-Water. A este último se le conoce como “la Venecia de los Cotswolds”, con preciosos puentes que cruzan el río Windrush y donde, si el tiempo lo permite, nos encantaría hacer un picnic a orillas de éste.

Día 4: Dejaremos nuestro primer hotel de la campiña para dirigirnos hacia el suroeste, hacia Painswick, donde tenemos nuestro siguiente alojamiento. Sin embargo, no haremos la ruta directa sino que pasaremos antes por varios lugares, entre ellos BroadwaySnowshill, Winchcombe o Cleeve Hill, todos ellos en el condado de Worcestershire. En el primer pueblo, es posible que probemos por vez primera el famoso afternoon tea inglés, ya que nos han recomendado que no dejemos de visitar la tetería “Tisanes Tea Room”; con lo golosos que somos -en especial yo- seguro que nos encanta.
Y Cleeve Hill, no podemos perdérnoslo: es el punto más alto de los Cotswolds, así que desde allí seguro que tenemos muy buenas vistas; dicen que, en días despejados, incluso se llega a ver Gales.

(foto de www.cotswolds.info)

 Día 5: Ese día nos iremos a una ciudad un poquito más grande que el resto de poblaciones de los Cotswolds: Gloucester. Aquí, la visita reina será su catedral, un imprescindible según todas las guías y las recomendaciones que nos han hecho. Y, si ya de por sí es interesante, aún lo es más para mí por el hecho de que en ella se hayan rodado varias escenas de “Harry Potter”.
Sabemos que en Gloucester echaremos mucho más tiempo que en otros lugares, así que solo hemos planeado para después una de las cosas que más chulas nos parecen. Pero no vamos a contarlo aquí… será una sorpresa que contaremos a su debido tiempo. 😉

Día 6: Nuevo cambio de hotel: nos vamos hacia el este, y nos alojaremos en una población llamada Quenington. Pero lo importante del día serán las visitas que hagamos antes de llegar al hotel. En primer lugar, pasaremos por Cirencester, considerada como la “capital” de los Cotswolds. Cerca de allí, uno de los lugares más visitados y fotografiados de la campiña: Bibury. Está considerado -con el permiso de otro lugar que visitaremos al día siguiente- el pueblo más bonito de Inglaterra, así que la cosa promete…

Día 7: Sin tiempo para disfrutar de nuestro alojamiento de Quenington, volveremos a cambiar de hotel, esta vez cerca de Chippenham, hacia el sur. Las paradas que haremos en ese pequeño trayecto, que se hará más largo gracias a ellas, serán Tetbury, la abadía de Malmesbury y otro de los pueblos que puja, junto con Bibury, en ser considerado como el pueblo más bonito de Inglaterra: Castle Combe.

(fotos cedidas por Ainara, de “Wanderlusting In Flip Flops”)

Día 8: En la planificación inicial del viaje, este día estaba dedicado a visitar el castillo donde se rodó la serie de tv “Downton Abbey”, de la que somos fans absolutos, pero desafortunadamente no estará abierto en esos días y tuvimos que modificar la ruta. Después de mucho pensar y pedir consejo a la gente que conoce la zona, nos decantamos por Bath. ¡Y creo que no nos defraudará para nada! Incluso ahora, viendo todo lo que se puede visitar en esta ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, creemos que no será suficiente el tiempo que le dediquemos… La idea es visitar otra población antes de volver de nuevo al hotel, concretamente Lacock, pero ya os digo que no sé si nos dará tiempo. Ver veremos…

(fotos cedidas por Ainara, de “Wanderlusting In Flip Flops”)

Día 9: Nos iremos a nuestro último hotel de los Cotswolds, en Lechlade. Pero este día será uno de los platos fuertes del viaje, ya que iremos a ver uno de los lugares más mágicos del mundo: Stonehenge. Al igual que el día anterior, tampoco estaba en nuestro planning inicial, pero tras varias recomendaciones y opiniones muy positivas de este lugar, decidimos que no podíamos estar tan cerca y dejarlo de lado.

(foto cedida por Ainara, de “Wanderlustin In Flip Flops”)

Día 10: Dejaremos ya la zona de los Cotswolds para trasladarnos a Londres y pasar los últimos días del viaje en la capital británica. Por el camino, haremos una visita de esas que nos gustan a nosotros, llenas de Historia; concretamente nos iremos a conocer el lugar de nacimiento de Sir Winston Churchill, uno de los hombres más importantes de la Historia, no solo inglesa, sino mundial. Se trata de Blenheim Palace, residencia de los Duques de Marlborough y designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

(foto de www.blenheimpalace.com)

Tras la visita al Palacio nos dirigiremos de nuevo al aeropuerto de Heathrow para entregar el coche de alquiler y de allí ya nos adentraremos en el bullicio y locura de la -para mí-  ciudad más cosmopolita del mundo.

Día 11: Otro de los platos fuertes del viaje: ¡nos vamos al Warner Bros. Studio Tour London! Los que ya me conocéis sabéis de mi pasión incondicional a la saga de “Harry Potter”; pues bien, este será el culmen de todas las visitas que he hecho o pueda hacer al respecto de los libros del mago. De aquí no he querido leer mucho porque quiero que la visita sea una total sorpresa. Sergio no es que “le mate” este tema, pero como sabe que para mí es un momento tan deseado, no dudó en acceder a ir desde el minuto uno en que se lo dije. Para seros sincera, si no hubiese sido así… ¡me habría ido sola! ¡Jajaja!

Días 12 y 13: Pues nos dedicaremos a Londres. Pero en esta ocasión, y considerando que será nuestra 5ª visita, queremos hacer algo distinto, algo que no hayamos hecho en anteriores ocasiones. Es complicado decidir porque hay tanto que ver, hacer y disfrutar en una ciudad como esta, que nos está costando decantarnos, pero seguro que no nos defraudará en absoluto. Al fin y al cabo, nunca antes lo ha hecho.

Día 14: … pues ya regresaremos a casita. 🙁 Ya sabéis: lo peor de los viajes. Pero siempre tiene que haber un regreso para que haya una nueva aventura que preparar, disfrutar y contar.

 

SEE YOU SOON, UK!!!