Martes, 20 de Junio de 2017.
¡Por fin había llegado el día! ¡Mi día! El día en que nos íbamos a conocer los Warner Bros. Studios, lugar donde se creó el mundo de Harry Potter para el cine. Los que me conocéis sabéis que soy una enamorada de este mundo mágico… sí, a pesar de mis “taimuchos”… y este viaje lo había organizado partiendo de la base de que quería -por fin- hacer esta visita. Llevaba mucho tiempo esperándolo y hoy sería el día. ¡Ya estaba nerviosa nada más levantarme! Como los niños en Reyes… jeje…
Fijaos si deseaba ir que ya tenía las entradas desde la Navidad del año anterior, cuando me las había autoregalado y había hecho que me las enviasen a casa en un sobre chulísimo y que conservo como oro en paño:

entradas de Harry Potter

Teníamos la hora de entrada a las 10 de la mañana, así que madrugamos bastante para llegar con suficiente tiempo. Tomamos el desayuno en un “Prèt a Manger” (¡cuánto echamos de menos esta cadena!) justo al lado del hotel, en Euston Station, y nos fuimos a coger el tren, que parte de esa misma estación, y que nos dejaría en Leavesden, localidad donde se sitúan los estudios. Esta es el primer trayecto que hay que hacer; no es necesario comprar el billete con anterioridad por internet, ya que se pude hacer directamente en la propia estación, incluso pagar con la Oyster Card (tarjeta de transporte) que nosotros teníamos ya de anteriores viajes a Londres. Para asegurarnos bien del horario de los trenes, el día antes lo comprobamos en la página de la National Rail.
La parada en la que hay que bajarse es Watford Junction, a la que llegamos en unos 20 minutos con un tren directo (¡ojo! que hay trenes que no son directos y tardan mucho más, aseguraos bien en caso de ir para no llegar tarde). Desde aquí, hay que coger un autobús que te lleva directamente a las puertas de los estudios en unos 15 minutos. El viaje de ida y vuelta del bus son £2.5, así que hay que conservar el billete para poder volver. La compañía que realiza este servicio se llama “Mullany’s Coaches” y los autobuses son inconfundibles…

bus de Watford Junction a los Warner Studios

Nosotros llegamos en el tren alrededor de las 9 de la mañana y cogimos el bus poco después, llegando con tiempo de sobra a los Warner Bros. Studios. Y os preguntaréis… Lidia, ¿cuál era tu estado de ánimo ya que ibas a conocer un sitio al que le tenías tantas ganas? Pues bien…

Lidia a la entrada de los Warner Bros Studios

¿Contesta esto a vuestra pregunta? ¡Jajajaja!

Bueno, antes de continuar leyendo, he de advertiros una cosa: lo que más vais a ver a partir de ahora son fotos. De hecho, creo que es el post de los que he escrito que más fotos tiene. Así que si tenéis pensado hacer esta visita y no queréis ningún spoiler de lo que se puede ver allí, mejor que vayáis hasta casi abajo del todo y os saltéis esta parte del día.

Bueno, como veis yo estaba como niña con zapatos nuevos, y se debía de notar porque ya el chico de la entrada me vio la cara y me preguntó si era muy fan y si tenía ganas de ver la exposición. ¡Cómo decirle que llevaba medio año con las entradas en mi poder! Jeje…
A pesar de no ser aún las 10 -la hora de nuestra entrada- no nos pusieron ningún problema y pudimos acceder antes de tiempo. La cola a esa hora aún era pequeña y, ya allí, pudimos ver partes del decorado de las películas… (algunas fotos están hechas con el móvil, así que tenéis que disculparme por la calidad)

Lidia en los Studios Warner de HP 1

¿Quién vive en el armario bajo la escalera?

Una vez pasada la cola reúnen al grupo en una pequeña sala de cine donde, tras una corta película como introducción, se abren las puertas del Gran Comedor… ¡impresionante!

Entrada al Gran Comedor HP

El Gran Comedor ha sido escenario de escenas tan emblemáticas como el Baile de Navidad o la Batalla de Hogwarts. Aquí se puede ver el vestuario de las cuatro casas del Colegio y dos grandes mesas gigantescas preparadas para la cena, presididas por los profesores, entre otras cosas.
A pesar de que la cantidad de gente era impresionante, tras quedarnos rezagados y dejar que el resto pasase directamente a lo que es la exhibición, pudimos disfrutarlo casi a solas…

Gryffindor en el Gran Comedor HP

Lidia en el Gran Comedor HP

Slytherin en el Gran Comedor HP

Profesores de Hogwarts HP

Profesores de Hogwarts 2

Una vez abandonamos el Comedor, comenzamos a ver la exposición propiamente dicha, repleta de más decorados, vestuario, atrezzo… Mirad algunos ejemplos (los que sois tan fans como yo, seguro que no necesitan explicación 😉 )

Cuarto Común de Gryffindor HP

¡Cuántos encuentros y planes llevados a cabo en La Sala Común de la Casa Gryffindor!

Lidia en la Sala Común de Gryffindor

Claro que también pudimos ver otra zona Gryffindor: el Dormitorio de los Chicos.

Dormitorio de los chicos de Gryffindor HP

¿Y qué me decís de esta entrada? ¿Alguien conoce la contraseña para acceder a uno de los lugares más privados de Hogwarts?

entrada al Despacho de Dumbledore HP

Si habéis dicho bien la contraseña, podréis subir al Despacho de Dumbledore

Despacho de Dumbledore HP

… donde se guarda uno de los objetos más importantes para todo aquél alumno que vaya a Hogwarts…

El Sombrero Seleccionador

Los que me conocéis ya sabéis que pertenezco a la Casa Slytherin (el Sombrero Seleccionador así me lo hizo saber en nuestra visita a la Warner Studios de Los Ángeles, durante nuestro road-trip por la Costa Oeste de USA en 2013), así que mi profesor favorito -y actor, mi adorado Alan Rickman- no puede ser otro:

Lidia en la Clase de Pociones de Snape HP

Las paredes del Aula de Pociones están decoradas con más de 950 frascos, cada uno de los cuales contiene objetos únicos, como huesos cocidos de animales de una carnicería local, hojas secas, hierbas y cabezas encogidas, todo fabricado por el departamento de atrezzo; además, cada frasco luce una etiqueta diseñada a mano individualmente.

Aula de Pociones HP

Fuera del Castillo, pero dentro aún de los terrenos de Hogwarts, se encuentra la Cabaña de Hagrid, el gran amigo “medio-gigante” de nuestros chicos mágicos. En la exposición, se puede ver con todo lujo de detalles.

Cabaña de Hagrid HP

Pero no sólo se muestran decorados de los lugares de las pelis, sino un sinfín de objetos, detalles, artilugios… Tantos, que si me pusiera a ponerlos todos aquí, os tendría mirando fotos hasta el año que viene. ¡Jajaja!
Os mostraré sólo algunos…

objetos HP 1

Equipo de Quidditch

¿Quién no ha querido jugar alguna vez al quidditch? 😉

Ford Anglia con en el Sauce Boxeador HP

Pero en los Studios no sólo pueden verse partes del Castillo de Hogwarts y alrededores, sino que también nos trasladan a lugares tan mágicos (más aún si cabe) como la vivienda de los Weasley: La Madriguera, donde hay una plancha que plancha sola, unas agujas que tejen solas o el famoso reloj que, en lugar de marcar la hora, marca en qué lugar se encuentra en ese momento cada miembro de la familia. ¡Una pasada!

La Madriguera HP

Otro lugar, mucho más macabro que el anterior, es la reunión que tiene lugar entre “El que no debe ser nombrado” y sus mortífagos, con la presencia de la serpiente Nagini…

reunión de mortífagos con Voldemort HP

… o el Despacho de la Profesora Umbridge, que a pesar de ser rosa (y mira que me gusta ese color) da cierto repelús…

Despacho de la Profesora Umbridge HP

La recreación del único despacho de este color del Ministerio de Magia recibió una atención meticulosa, creando incluso su colección de platos de gatitos que se mueven. Para ello, se crearon más de 130 platos  a partir de fotografías y vídeos de gatitos reales con bolas de cristal, sombreros de bruja y ovillos de lana.

Y este año, el 2017, se había inaugurado en los Studios una nueva zona muy presente en todo el mundo de la saga: El Bosque Prohibido. Y ahí me tenéis, saltándome todas las reglas que prohíben la entrada de los estudiantes al bosque y adentrándome en la zona más oscura de los terrenos de Hogwarts…

Lidia entrando en el Bosque Prohibido HP

Allí pude encontrarme con Buckbeak, el hipogrifo, un ser realmente cariñoso al que hay que tratar con respeto y amabilidad. Así que, para evitar lo que le pasó a Draco Malfoy, mejor hacía una inclinación de cabeza para saludarlo cortésmente…

Lidia con Buckbeak el hipogrifo

Pero no todo es bonito en el Bosque Prohibido… Allí vive una de las criaturas más aterradoras y peligrosas: la acromántula Aragog, con sus patas de más de 5 metros y medio.

Aragog en el Bosque Prohibido HP

Para aquellos que sufren de aracnofobia, no hay problema, ya que se puede visitar el Bosque Prohibido sin necesidad de ver a Aragog 😉

Saliendo del Bosque, fuimos a dar con otro lugar emblemático y donde todo comienza para un estudiante de Hogwarts: El Andén 9¾, o lo que es lo mismo, el lugar desde donde parte el Expreso de Hogwarts:

Lidia en el andén 9 y 3/4 HP

Lidia con el Expreso de Hogwarts HP

Puede uno subirse el tren y ver los decorados utilizados para recrear las escenas de los viajes al colegio…

Lidia en el vagón del Hogwarts Express HP

Harry y Ron en el Expreso de Hogwarts

Tras echar una ojeada a una tienda que hay en el andén (con alguna que otra cosa que sólo se puede encontrar allí y no en la tienda del final de la visita), nos fuimos al restaurante a comer. Algo rápido, que aún quedaban zonas por visitar: un par de perritos calientes con patatas y, por supuesto, ¡una cerveza de mantequilla!

Lidia con una cerveza de mantequilla HP

Tras el almuerzo salimos ya al exterior, a una zona donde pudimos ver, por ejemplo, la casa de los Dursley, el 4 de Privet Drive.

Privet Drive HP

¿Queréis ver cómo quedó el salón de tía Petunia y tío Vernon cuando se llenó de las cartas de Hogwarts que invitaban a Harry a ser parte del alumnado? Así, ni más ni menos:

salón de los Dursley con las cartas de Hogwarts HP

Otra casa importante también es la de la familia de Harry, en Godric’s Hollow, donde él nació y que quedó así después de la muerte de sus padres:

casa de los Potter en Godric's Hollow HP

¡Ah! Y mirad lo que encontramos también por allí… jeje…

Lidia en el Ford Anglia volador HP

¿Será difícil “volar por la izquierda”? 😉

Entramos de nuevo al interior, esta vez a una gran nave donde pudimos ver cómo los creadores de las distintas criaturas que aparecen en las pelis recrearon éstas: imágenes por ordenador, diseños de máscaras… en fin, mil y un historias donde todos los secretos de las criaturas mágicas quedan al descubierto. Por mostraros sólo algunas (una millonésima parte):

criaturas mágicas de HP

Dobby HP

Voldemort HP

¿No echáis en falta algo? Venga va, no penséis tanto. ¿Cómo creéis que podremos ir a las clases de Hogwarts sin llevar nuestros bártulos? ¡Así es! ¡Llegamos al Callejón Diagon!
Situado al final casi de la visita, y a pesar de lo lleno de gente que está, a mí me pareció maravilloso. Claro que no hubo nada de lo que viera ese día que no me encantase y me dejase con la boca abierta…

Callejón Diagon HP

Lidia y Sergio en el Callejón Diagon

Ya saliendo de los Studios, y antes de llegar a la tienda, está el Departamento de Arte. Aquí se muestran maquetas, dibujos técnicos, pinturas, diseños gráficos… de ABSOLUTAMENTE todo lo que tiene que ver con el mundo Harry Potter: desde el castillo, pasando por el vestuario, las criaturas mágicas, los escenarios… Uno se da cuenta aquí de la cantidad de trabajo que supone crear algo así. ¡Impresionante!
Pero si hay algo que me dejó maravillada porque no me esperaba encontrármelo así, de sopetón, fue esta maqueta gigantesca del Castillo…

maqueta de Hogwarts

maqueta de Hogwarts 2

He de reconocer que hasta se me saltaron las lágrimas cuando lo vi, porque no me esperaba ver algo así y menos tan de repente, cuando crees que ya ha acabado todo. ¡Qué moñas soy! Seguro que lo estáis pensando alguno, ¿eh? ¡Pues sí! Jijiji…

Ya en la tienda de regalos me hice con unos cuantos libros para la colección y alguna que otra cosina más y, con gran pena porque yo hubiese vuelto a comenzar desde el principio, pusimos fin a nuestra visita. Y os puedo decir que, si algo tengo claro después de haber estado allí, es que no será la última y que ahora… ¡aún soy más fan del mundo creado por J.K. Rowling!

Lidia en Hogwarts

 

Era ya la hora de dejar Leavesden y volver a Londres, así que hicimos el viaje de vuelta: primero el bus hasta Watford Junction y luego tren hasta Euston. Nos acercamos al hotel a dejar las compras que habíamos hecho y nos fuimos a coger el metro para ir a visitar un museo que no conocíamos y que nos apetecía mucho: The Sherlock Holmes Museum.

entrada al Sherlock Holmes Museum de Londres

Situado, cómo no, en el 221b de Baker Street, en el distrito de Marylebone, este pequeño museo es un centro expositivo dedicado a la vida del famoso detective.
Según su creador, Sir Arthur Conan Doyle, esta casa victoriana fue la vivienda de los principales personajes de sus exitosas novelas, Sherlock Holmes y el Doctor Watson, en compañía de su ama de llaves, la señora Hudson.

Museo de Sherlock Holmes en Londres

La casa de tres plantas se encuentra en las condiciones que describen los relatos, repleta de muebles y objetos decorativos que ocupaban cada una de las habitaciones hace más de 100 años.

entrada al Museo de Sherlock Holmes Londres

La primera planta es una de las más llamativas porque es en la que se encuentra el dormitorio de Sherlock, y el despacho que compartía con Watson.

dormitorio de Sherlock Holmes

despacho de Sherlock Holmes

despacho de Sherlock 2

Aunque pequeño, resulta muy interesante recorrer el edificio decorado con los muebles de la época y con el más mínimo detalle, como si sus afamados habitantes fuesen a volver en cualquier momento…

Museo Sherlock Holmes 1

Museo Sherlock Holmes 2

Tras entretenernos deambulando por la casa y luego en la tienda de regalos -visita obligada…jeje-, nos fuimos a tomar algo a un pub justo al lado del Museo, “The Volunteer”, donde dimos buena cuenta de un par de pintas, Sergio de cerveza y yo de cider (sidra).

Se acercaba ya la hora de cenar y estábamos agotados después de un día de emociones (sobre todo para mí), así que decidimos volver a la zona del hotel y tomar algo por allí cerca. Yo tenía unas ganas enorme de una pizza de pepperoni y, como mi estómago ya se encontraba al 100%, nos fuimos a uno de los restaurantes de la cadena “Pizza Express” en Euston Road. ¡Qué rica me supo esa pizza después de tanto tiempo sin apenas comer! Jeje…
Volvimos caminando al hotel y nos fuimos directamente a descansar. El primer día completo en Londres había sido fantástico y aún nos quedaban más zonas por descubrir y otras a las que volver…