Uno de los principales motivos de nuestro viaje a Texas era la visita al Johnson Space Center de la NASA, en Houston. Teníamos claro que iba a ser uno de los platos fuertes del viaje. Pero no sabíamos hasta qué punto…

Cuando yo -Lidia- estaba organizando el planning, aún sin entrar mucho en detalle, me fijé en la página del Space Center que, además de las visita normales al museo y a alguna de las instalaciones, había un tour un poquito más especial: el “Level 9 Tour”. Me llamó la atención y empecé a investigar en qué consistía; tenía que ser algo distinto, más que nada porque el precio era bastante elevado ($179.95 por persona). Aún así, y a pesar de lo que costaba, seguí mirando.
Así descubrí que esta visita guiada, que duraba unas 5 horas y donde reúnen como mucho a 12 personas, te llevaba a lugares que no se visitaban en el resto de opciones. Concretamente, en la web la presentan así: “Explora dónde y cómo entrenan los astronautas; aprende cómo la NASA se comunica con la Estación Espacial Internacional; descubre el pasado, presente y futuro de la exploración espacial; visita lugares como la actual sala de la Misión de Control y el hogar del cohete Saturno V; camina por las instalaciones del Edificio 9, donde los científicos e ingenieros desarrollan la próxima generación de vehículos espaciales…”.
Sedme sinceros: con una presentación así, ¿quién se puede negar? Yo desde luego no, y mucho menos Sergio, pensé. Porque si a mí me gustan esta serie de visitas, a él no os quiero ni contar…
Así que me lié la manta a la cabeza y compré los tickets para el día en concreto que teníamos previsto estar allí. Eso sí: a Sergio no le dije nada. Quise que fuera una sorpresa para el día de Reyes, así que no supo nada hasta entonces, cuando le di un “cheque por una visita a la NASA en el Tour VIP”. 😉
Una vez que vio en lo que consistía la visita pensó, al igual que yo, que seguro merecería la pena. Entonces, no sabíamos cuánto…

Y por fin llegó el día. Concretamente, el 5 de Junio. Teníamos la visita que comienza a las 11 menos cuarto de la mañana.
Llegamos un poquito con el tiempo justo (raro en nosotros), y es que la dirección del parking que llevábamos apuntada no era del todo la correcta. Cuando llegamos al lugar, había unos guardias que muy amablemente nos dieron la que era y hacia allí que nos fuimos: 1601 NASA Parkway.
Pasamos el control de seguridad de la entrada -te miran las mochilas- y fuimos al mostrador de bienvenida. Allí, con nuestros pasaportes ya nos dieron los pases VIP que deberíamos llevar durante toda la visita:

pases VIP Level 9 Tour NASA
Con ellos ya bien visibles nos fuimos a la zona donde comienza el tour. ¡Empezaba la “aventura espacial”! 😉

Sergio en Level 9 Tour NASA

En la zona de espera nos recibió Holly, nuestra guía. Una chica nacida en California, que se había trasladado a Houston al casarse con un chico de allí, había encontrado trabajo como guía en la NASA y, desde entonces, se había convertido en una apasionada de todo lo relativo al espacio. Todo eso nos lo contó a lo largo del día que pasamos con ella. Éramos solo 10 personas, así que la conversación fluyó fácil a lo largo de toda la jornada.
Aquí os presento a Holly, que por cierto, cuando se presentó, yo entendí mal el nombre y pensé que se llamaba Halley… ¡como el cometa! ¡Decidme que no hubiese molado! Jajaja…

Holly del Level 9 Tour NASA
Bueno, pues una vez todos juntos, ya nos fuimos al que sería nuestro transporte durante todo el día: este mini bus, vehículo oficial. ¡Nos sentíamos importantes y todo! 😉

vehículo oficial del Level 9 Tour NASA
La primera para del tour es en el Edificio 9: Space Vehicle Mockup Facility. Esta instalación es el centro de entrenamiento de los astronautas y el hogar de las maquetas de vehículos espaciales. Aunque el equipo que hay en este edificio puede cambiar, el objetivo de la instalación se ha mantenido igual desde su apertura: alberga casi 200 cursos de capacitación para ayudar a los astronautas a familiarizarse con la nave espacial, comprender sus diversos sistemas y prepararse para emergencias que pueden ocurrir durante una misión.


Y en este edificio fue donde “empezamos a ver cosas”. O sea, aquí comenzó nuestro, digamos, acercamiento a lo que es la NASA: la Estación Espacial Internacional (ISS) y la vida de los astronautas en ella, las cápsulas Soyuz, los proyectos de futuro de la agencia, … Un sinfín de cosas que Holly nos explicaba a cada paso.


Una de las cosas que nos explicaron y más me llamó la atención es una de las formas que tienen los astronautas de conseguir agua: con la orina y el sudor. Sí señores, como lo leen. Ambos fluidos son recogidos y filtrados a través de estas máquinas de las que ahora os pongo la foto, y convertidas en agua potable.

Otra de las cosas que más nos gustaron, y de la cual pudimos ver el interior, fue una Cápsula Soyuz. Supongo que todos más o menos sabéis lo que es, pero para los que no, un breve resumen:

“La cápsula Soyuz es la nave espacial rusa que lleva a los cosmonautas y astronautas hacia y desde la ISS y se lanza desde el Cosmódromo Baikonur en Kazajistán. Los miembros de la tripulación despegan y aterrizan en el mismo vehículo Soyuz, así que ésta permanece siempre conectada a la ISS, durante toda la misión. En el caso de una emergencia que requiriese dejar la Estación, la tripulación usaría también la Soyuz para regresar a la Tierra. Esta maqueta es de una Soyuz que voló a la Estación Espacial Rusa MIR y se usa para entrenarse en la familiarización de la configuración interna de la cápsula”.


Pudimos grabar un pequeño vídeo del interior de la Soyuz:

El Edificio 9 también es el hogar de vehículos de exploración Rover como estos…


(fans de Star Wars… ¿os recuerda a alguien este último Rover? 😉 )

… y algún otro proyecto de robótica como “Valkyrie“, la próxima generación de robots humanoides de la NASA, también conocida como R5:

Y hablando de futuro, también fuimos testigos de cómo ingenieros y demás personal de la NASA trabajaba en lo que será la nueva nave Orion. Aquí no pudimos hacer demasiadas fotos porque una de las cosas que Holly nos pidió al comienzo de la visita, fue que no hiciésemos fotos ni vídeos de la gente que estaba trabajando en el edificio en ese momento, así como a pantallas que estuviesen encendidas. Así que esto es lo único que os puedo mostrar:

Una cosa que diferencia este Level 9 Tour de otro normal, es que en este último, el Space Vehicle Mock-up Facility solo puede verse a través de unas pasarelas con cristales que hay en la parte superior y que se extiende en uno de los lados del edificio, lo cual hace que el nivel de detalle no sea igual, claro está.

Tras finalizar esta primera visita, volvimos de nuevo al Museo desde donde habíamos partido, para tomarnos un descanso y almorzar. En este tour, la comida va incluida, así que Holly nos dio unos vales que podíamos usar en cualquiera de los puestos de comida que hay en el área de restauración. Nosotros decidimos ir a por lo fácil y pillarnos unos bocatas, agua y algo de postre (aún nos sobró algo de dinero que, obviamente, no te reembolsan). Teníamos apenas una hora para comer y luego regresaríamos al mismo lugar de encuentro de la mañana, para seguir con la visita.

Tras el almuerzo, el grupo volvió a reunirse y esta vez pusimos rumbo al Neutral Buoyancy Laboratory (NBL), que es la mega-piscina donde los astronautas entrenan sus paseos espaciales (así se les llama a las ocasiones en las que salen de la Estación Espacial), y lo que estos momentos suponen: procedimientos, seguridad, comunicación con la Tierra…

Esta era una de las cosas que yo más ansiaba ver y, al entrar allí, me quedé asombrada:





Probablemente en las fotos no se aprecia lo enorme que es: más de 61 metros de largo, 31 de ancho y más de 12 de profundidad. No en vano, en el fondo de esa piscina tienen la réplica de una buena parte de la ISS.

Holly nos contó que en esta piscina se dan las condiciones más similares al momento en que los astronautas tienen que salir de la ISS para realizar algún tipo de misión; esto es lo que se llama EVA (Extravehicular Activity). En la piscina, los trajes son tan pesados, que los astronautas son movidos por una serie de buzos que van siempre con ellos. Además, también hay otro que graba toda la actividad que está desarrollando el astronauta en ese momento.

Y, cual sería nuestra suerte cuando llegamos al NBL, que… ¡había un astronauta trabajando en la piscina! Para ser más concretos, una chica, llamada Nicole Mann (creo recordar que ese era su apellido, pero no estoy segura), que está preparándose para una futura misión de la Agencia.




En la primera foto, se ve muy bien a la astronauta, con el traje llamado EMU (Extravehicular Maneuvering Unit),


…mientras que en las otras dos se ven claramente a los buzos que la rodean para ayudarla a trasladarse.
¡Es realmente impresionante!

También hicimos algún vídeo cortito del momento:

Y al salir, hay una serie de monitores donde puedes ver lo que el buzo encargado está grabando en tiempo real, así como la comunicación entre la astronauta y el control de la misión de preparación:

Nos quedamos alucinando con todo lo que habíamos visto. Y eso que, según Holly, aún quedaba lo mejor. Entonces, ni ella sabía que la suerte nos iba a favorecer de nuevo ese día.

Volvimos de nuevo a nuestra van y esta vez el viaje fue un poco más largo. Íbamos a ir, palabras textuales de Holly, al “plato fuerte del día”: Mission Control. Pero no la antigua e icónica Mission Control desde donde se dirigieron las históricas misiones Apollo (por cierto, que en ese momento estaba cerrada porque la estaban restaurando con motivo del 50 aniversario del Apollo 11, el primero que llegó a la luna), sino la actual, desde donde se controla la Estación Espacial Internacional.


Por cierto, que antes de llegar a la sala desde donde se puede observar el Centro, hay una exposición con fotos, objetos, y demás artículos que tienen que ver con las Misiones Apollo. Y yo no podía dejar de hacerme este selfie:


¿Habéis visto la peli “Apollo 13” protagonizada por Tom Hanks? Bueno, pues el hombre del chaleco que aparece en la foto es Gene Kranz, director de vuelo de, entre muchas otras, la misión del Apollo 13. O sea, el que lideraba el cotarro en Mission Control en ese momento. Este hombre era todo un personaje en la Agencia donde, gracias a su carisma y trabajo, logró ganarse el calificativo de hombre misil de ojos de acero, que es como se denominaba a los miembros de la NASA con más cualidades en situaciones difíciles. Llevaba siempre ese característico corte de pelo que veis en la foto y, en cada misión, estrenaba un chaleco blanco, hecho a mano por su mujer.
En la peli fue interpretado por Ed Harris, actor que a mí me encanta.

Y tras las explicaciones oportunas de Holly, llegamos a la sala de observación de Mission Control. La emoción aquí, tanto para mí como para Sergio, era máxima. ¡Y es que desde donde estábamos, podíamos ver lo que los astronautas veían desde la ISS! ¿Os imagináis? ¡Brutal!

Os muestro ahora algunas imágenes más detalladas. Tengo muchísimas, tantas, que os podría aburrir. Así que solo os pongo estas:




¿Veis en la última foto la pantalla donde se ve la Tierra? Bueno, pues es una de las muchas cámaras que tiene la ISS, así que como os decía un poquito más arriba, esta es una de las imágenes que los astronautas tienen desde la Estación. Bua, se me ponen los pelos de punta al recordar el momento en que Holly nos estaba explicando todo eso…

Nos estaba explicando también cada uno de los “departamentos” por llamarlos de alguna forma, en que se divide Mission Control (esto es los carteles que se ven justo encima de las pantallas de ordenador que podéis ver en las fotos, tales como ADCO, SPARTAN, PAO, GROUND CONTROL…), cuando entraron en la sala dos hombres y, de repente, ella se quedó callada y empezó a sonrojarse. Nos quedamos extrañados porque no entendíamos si es que habíamos hecho algo mal y venían a echarle la bronca o algo así… pero nada de eso. El motivo de su azoramiento es que ¡uno de los hombres que había llegado era Don Pettit, un astronauta! Nosotros, obviamente, no teníamos ni idea hasta que nos lo presentó; se ve que ella había hablado en alguna que otra ocasión de él, pero nunca había llegado a conocerlo hasta ese día. ¡Estaba emocionadísima!
Así que le cedió a él la palabra y Mr Pettit tuvo la gentileza de seguir explicándonos todo lo concerniente a Mission Control, además de dejarnos hacerle todas las preguntas que quisiésemos. Y este es, chicos:


En aquel momento nosotros, que no estábamos demasiado puestos en el tema (bueno, ahora no somos expertos, pero podemos decir que algo más sabemos…jeje), nos dedicamos luego a investigar y leer un poco más sobre Don Pettit y resulta que es toda una institución en la Agencia. De hecho, a sus 63 años, es el astronauta de mayor edad en activo de la NASA.
Además, fue él quien inventó una “taza de café de gravedad cero“, que permite tomarse éste en sin necesidad de pajita; y es que, al parecer, él es un entusiasta de esta bebida, pero no le gustaba tomárselo como se hacía cuando estaba en el espacio, así que tuvo la genial idea de idear esta taza. Mera anécdota en comparación al resto de sus logros. 😉

Estaba ya finalizando el tour (oh no! por nosotros podía haber seguido hasta la noche), pero antes Holly quería despedirse a lo grande. Y nunca mejor dicho. Jeje…
Dejamos el edificio de Mission Control y nos volvimos a subir a la furgo donde Sean -que, por cierto, así se llamaba nuestro conductor, que no os lo había dicho- ya estaba esperándonos para llevarnos a la última instalación del día.
Cuando llegamos, estaba empezando a llover, así que nos bajamos y corrimos hacia la entrada del edificio. Yo llegué en primer  lugar y por lo tanto pude ser la primera en ver, (ante la atenta mirada de Holly y la pregunta ‘what do you think?’/”¿qué te parece”?), esto:

Mi cara de asombro hizo reír a Holly y es que no me esperaba, para nada, encontrarme con un “bicharraco” así. Se trata del Saturno V, el cohete más alto, pesado y poderoso jamás volado.
Tiene una altura de casi 111 metros y cuando está alimentado y listo para su lanzamiento, puede pesar 2.8 millones de kilogramos, casi el mismo peso de 39 orbitadores del transbordador espacial. Así que con estos datos aquí, me vais a permitir la licencia de decir esto: ¡ACOJONANTE!


La NASA utilizó este tipo de cohetes (13 en total), sobre todo, durante el programa Apollo para enviar a los astronautas a la luna. Solo hay 3 cohetes Saturno en exhibición en todo el mundo, y este del Centro Espacial Johnson, es el único compuesto por todo el hardware certificado para el vuelo. Los 3 segmentos de los que se forma, llamados stages, contienen los potentes motores necesarios para despegar y entrar en órbita para llegar a la Luna.




El Saturno V voló desde 1967 hasta 1973, lanzando a 27 astronautas al espacio en 6 misiones que aterrizaron exitosamente en la Luna. También lanzó en órbita Skylab, la primera estación espacial estadounidense, en su misión final.


Y así, con esta gran guinda para coronar el pastel, finalizó nuestro Level 9 Tour. Regresamos al museo, nos despedimos de Holly y le agradecimos todo lo que había hecho para que nuestro día en la NASA fuese de lo más educativo, emocionante, interesante…
Chicos, de verdad, no encuentro las palabras para describiros lo que vivimos allí. Imagino que habrá gente que este tipo de visitas no le supongan nada, pero para aquellos que os llame la atención, aunque sea un poquito, este tema del espacio, os recomendamos 300% que, si podéis, hagáis esta visita. Seguro que no os olvidaréis jamás de la experiencia.

Creo que, a día de hoy, es el post que más me ha costado escribir pero con el que más he disfrutado y el que más me gusta.
Ahora mismo, mientras escribo las últimas palabras para finalizar, estoy con una sonrisa en la cara recordando todo. Por días así son por los que merece la pena viajar.