Miércoles, 06 de Junio de 2018.

El cielo estaba gris cuando nos levantamos. Muy, muy gris. Consultamos la aplicación del tiempo y vimos que, sí o sí, iba a llover, así que decidimos hacer un cambio de última hora y nos fuimos a pasar el día a Odaiba.
Esta es una zona de Tokio que nos encanta y habíamos reservado el último día antes de irnos para ir hasta allí, pero viendo lo visto, adelantamos los planes.

Para llegar, volvimos coger el Yurikamome, tal y como habíamos hecho en nuestro viaje anterior. Es un tren elevado, monorail y automatizado, así que no hay conductor. Para cogerlo hay que ir hasta la estación de Shimbashi y, para nosotros, lo mejor es coger el pase de un día, porque solo con hacer ida y vuelta ya te compensa.

Yurikamome Tokio
Nos gusta intentar ponernos delante del todo, porque desde ahí es desde donde se obtienen las mejores vistas durante el viaje.
Según íbamos acercándonos a la isla, veíamos que el cielo se iba poniendo cada vez más oscuro…

vistas del Rainbow Bridge desde Yurikamome Tokio
… hasta que de repente comenzó a jarrear como si no hubiese un mañana. 🙁 Bueno, al menos podríamos estar a techo la mayor parte del día.

Nos bajamos en la parada de Daiba, donde ya tuvimos que echar mano de los paraguas porque llovía con ganas. La idea inicial había sido subir al mirador del Edificio Fuji TV (el que tiene una esfera enorme en la fachada), para disfrutar de las vistas, pero como habrían sido más bien pocas… abortamos el plan. La lluvia nos estaba fastidiando “un pelín”.

Pues nada, buscamos refugio y para ello nos fuimos uno de los muchos centros comerciales de Odaiba: Diver City. Pero antes de entrar, había que ver el nuevo Gundam, que se sitúa en la plaza exterior, justo a espaldas de la Fuji TV.
Esta impresionante estatua, de 19.7 metros de alto -1.7 metros más que el anterior, que habíamos visto en nuestro primer viaje- es un RX-0 Unicorn Gundam de Mobile Suit Gundam UC (¡toma ya con el nombre!) y se inauguró en el 2017.

Gundam Odaiba 1

Gundam Odaiba 2

Gundam Odaiba 3
¡Impresionante! Y eso que no pudimos verlo iluminado, ni el espectáculo de luz y sonido que se proyecta varias veces al día, durante el cual el robot cambia de modo Destroy a modo Unicorn. ¡Frikada absoluta!

Como no paraba de llover y nos estábamos empapando, entramos ya al Diver City, yendo directamente a las zonas de videojuegos y maquinitas varios, que a esa hora aún estaban prácticamente vacíos.

Diver City Odaiba exterior

Diver City Odaiba 1
Y allí echamos más que un rato, jugando, investigando y flipando con todas las movidas que los japoneses inventan…

Diver City Odaiba 2
Diver City Odaiba 3
Diver City Odaiba 4

Diver City Odaiba 5

Y aquí fue donde yo hice el gran descubrimiento friki de este viaje a Japón: las “EXQ figures” . Vi que había muchísimas máquinas del tipo “ufo catcher”, o sea las que tienen un gancho y con él intentas coger lo que hay dentro, con un montón de este tipo de muñequitas que me encantaron. Como yo soy una inepta total para este tipo de cosas, lié a Sergio para que intentara cogerme una, pero las cajas eran demasiado grandes para un gancho de sólo 2 brazos y le fue imposible. 🙁

Diver City Odaiba 6

Tras echar unas cuantas partidas a muchas de las máquinas que nos íbamos encontrando, decidimos cambiar de centro comercial y volver al Venus Fort y a la zona de exposición de coches que tienen dentro: la MegaWeb Toyota. Ya lo habíamos visto en nuestro viaje anterior, pero nos apetecía volver a pasar por allí; así como el Venus Fort en sí no tiene nada más interesante que tiendas y restaurantes, la zona de los coches a ambos nos gusta mucho y por eso decidimos volver.

Megaweb Toyota Odaiba 1
Megaweb Toyota Odaiba 2

Megaweb Toyota Odaiba 3                                                                                  (este es el Mustang que a mí me gusta… 😉 )

Tras finalizar el paseo por la exposición, nos fuimos al otro gran centro comercial de Odaiba: Decks, donde queríamos comer. Concretamente en un restaurante hawaiano, el “Kua’Aina”, donde nuestros chicos mexicanos favoritos, Óscar y Arturo ;-), nos habían recomendado pedir hamburguesas. Y como somos así de obedientes, eso fue lo que hicimos:

Kua'Aina Odaiba

hamburguesa en Kua'Aina Odaiba
No estaban del todo mal, y la decoración era muy isleña, que les gusta mucho a los japoneses todo el tema de Hawaii. ¡Hasta el agua! Jeje…

agua en Kua'Aina Odaiba
A esas alturas del día, la meteorología no parecía que fuese mejorar, más bien al contrario. Si no, mirad cómo se veía (o casi no) la Estatua de la Libertad de Odaiba desde el restaurante:

Estatua de la Libertad Odaiba
Total, que nuestra idea de volver a ver la puesta de sol desde la playa de la isla quedaba totalmente descartada. Una pena, porque en el anterior viaje así lo hicimos y fue un momento chulísimo.

Así que el resto del día lo echamos por el centro comercial, dando una vuelta, entrando en tiendas y haciendo alguna que otra compra, hasta que tanto nos aburrimos de eso, que decidimos volver al hotel. Fue el día que más temprano nos retiramos a descansar, pero es que el día no invitaba a nada más.
Nos quedaba solo una jornada más de nuestra aventura nipona 2.0… y aún íbamos a tener alguna sorpresa más como despedida del país.